En una entrada reciente de este su blog, Hurri Carter decía: “En los 80 también hubo cosas cojonudas” . Con buen criterio, un habitual de los comentarios le contestaba allí mismo: “En los 80 hubo muuuuuuuuuuuuuuuuchas cosas buenas”. Y su buena razón tiene, porque los años 80 fueron, en su mayor parte, indigeribles, pero de ahí a dar por hecho que todos los frutos de aquella década fueron ominosos va un trecho.

¿Se les ocurre algo más ochentero e "irresístibol" que esto?
Me explico: los años 80 cargan con una mala fama, a mi juicio, más que merecida. Allí se cocieron, entre otras cosas, las hombreras, el reinado de la laca, los números uno de Mecano, el hair-metal, los programas de humor de Cruz y Raya y de Los Morancos, la guerra de portadas entre las tetudas de guardia, el coche fantástico, el italo-disco, Modern Talking o los conciertos para salvar el mundo (de todos es sabido que su máximo logro fue que volvieron turulato a Bono y lo convencieron de su dimensión mesiánica). Termino aquí la lista, pero ustedes saben que podría no acabarla nunca. Es más, si quieren utilizar los comentarios para enumerar más razones por las que deberíamos odiar los 80, les animo a hacerlo. Seguro que nos reímos todos.
En cualquier caso, si abro esta nueva serie es para todo lo contrario. En los ochenta hubo cosas buenas y muy buenas. Puedo decir unas cuantas sin esforzarme. Así que, digo yo, que si los miembros de la redacción de Musikiki nos ponemos a ello, seguro que damos con cien legados ochenteros que dejen bien claro que en todas las épocas se cuecen habas. Hasta en aquéllas en las que José María Íñigo presenta un programa y cuela como sex-symbol.
Para arrancar la serie, voy a traerme del baúl de los recuerdos un pedazo de La bola de cristal. Es decir, no reivindico el programa en sí -que también podría- sino uno de los usos que Lolo Rico y sus secuaces hicieron del erario público. Me refiero a que ayudaron a que un montón de grupos nuevos, colegas y ajenos a la Movida Promovida Por El Ayuntamiento grabasen sus primeros videoclips. Entre ellos estaban, por ejemplo, Pablo Carbonell, Kiko Veneno, Malevaje (últimamente salen con cierta frecuencia en este blog), o Golpes Bajos.
De estos dos últimos combos, les dejo sendos vídeos cutres, molones y rodados con medios y pasta de RTVE.
De modo que el reto queda así: “Razones por las que salvar los años 80, como, por ejemplo, que RTVE sufragaba los vídeos de los músicos emergentes. Un, dos, tres, responda otra vez”.
Si quieren ayudarnos, sepan que sus sugerencias serán bien recibidas.
Firmado: Ander de Brich

