Si Musikiki existe es para poder escribir sin tapujos, así que ahí va un ejemplo:
Hoy ha comenzado en Madrid un festival organizado por Coca Cola (odio a los hipócritas que escriben “una conocida marca de refrescos” cuando todos sabemos de qué hablamos) bajo el título “I’m only a singer songwriter (but I like it)”. El título es cojonudo, pero el cartel…adelanta a muchos snobs por la derecha.
Dando por hecho que lo fundamental muchas veces en los cantautores son las letras y que nuestro inglés, aunque más elevado que el de la mayoría del gafapastismo asistente, no da para tanto, reconocemos (cosa que no hacen otros medios) que nos hemos saltado a Spoon River y a Franz Nicolay y hemos llegado directamente a la actuación de Mark Eintzel. Probablemente haya sido un error, vale, pero es que el festi empezaba a las 19.30 y llegar a esas horas a cualquier sitio en Madrid es como encontrar el arca perdida.
Dicho esto, también quiero aclarar que odio a Mark Eintzel desde hace un par de años, desde que lo vi en un garito de la calle del Pez soltar la guitarra y salir corriendo después de hacer un concierto lamentable (esta frase me ha hecho merecedor de un comentario de un asiduo de este blog). Esta noche mi opinión sobre él, bastante prejuiciosa, no ha mejorado. El californiano, acompañado por un pianista, casi consigue dormir al 100% del respetable. Al acabar el bolo estaba intentando vender personalmente sus CDs en la puerta de la Joy Eslava con escaso éxito. Normal, muy jodido me tengo que ver para darle otra oportunidad.
Y tras el turrón ha salido Nacho Vegas. Era el ganador claro visto lo visto, y por goleada. Para empezar, todo el mundo iba en realidad a verlo a él. Para continuar, el asturiano acumula ya un puñado de canciones cojonudas que, aunque suenan mucho mejor con banda, se sostienen perfectamente con una guitarra, un piano y percusión. Y ahí sí, lo hemos disfrutado…hasta que alguien ha bajado el telón sin dar oportunidad a cualquier bis. Incomprensible para quienes estábamos tarareando las canciones, justificable para el dueño de la sala, que a partir de las 23.30 gana más pasta cobrándole a los guiris los cubatas a 10 o 12 euros.
NOTA: Perdonen mi ánimo cabreado y quejoso, ¡PERO ES QUE ES UN FESTIVAL DE CANTAUTORES!
NOTA 2: El festival continúa mañana con Josh Rouse, Christina Rosenvinge, Victoria Williams & Simone White y Spoon River
Firmado: Hurricane Carter
Si Musikiki existe es para poder escribir sin tapujos, así que ahí va un ejemplo:

Las fotos hechas con el móvil son una mierda. Me río yo del periodista multimedia total.
Hoy ha comenzado en Madrid un festival organizado por Coca Cola (odio a los hipócritas que escriben “una conocida marca de refrescos” cuando todos sabemos de qué hablamos) bajo el título “I’m only a singer songwriter (but I like it)”. El título es cojonudo, pero el cartel…adelanta a muchos snobs por la derecha.
Dando por hecho que lo fundamental muchas veces en los cantautores son las letras y que nuestro inglés, aunque más elevado que el de la mayoría del gafapastismo asistente, no da para tanto, reconocemos (cosa que no hacen otros medios) que nos hemos saltado a Spoon River y a Franz Nicolay y hemos llegado directamente a la actuación de Mark Eitzel. Probablemente haya sido un error, vale, pero es que el festi empezaba a las 19.30 y llegar a esas horas a cualquier sitio en Madrid es como encontrar el arca perdida.
Dicho esto, también quiero aclarar que odio a Mark Eitzel desde hace un par de años, desde que lo vi en un garito de la calle del Pez soltar la guitarra y salir corriendo después de hacer un concierto lamentable (esta frase me ha hecho merecedor de un comentario de un asiduo de este blog). Esta noche mi opinión sobre él, bastante prejuiciosa, no ha mejorado. El californiano, acompañado por un pianista, casi consigue dormir al 100% del respetable. Al acabar el bolo estaba intentando vender personalmente sus CDs en la puerta de la Joy Eslava con escaso éxito. Normal, muy jodido me tengo que ver para darle otra oportunidad.
Y tras el turrón ha salido Nacho Vegas. Era el ganador claro visto lo visto, y por goleada. Para empezar, todo el mundo iba en realidad a verlo a él. Para continuar, el asturiano acumula ya un puñado de canciones cojonudas que, aunque suenan mucho mejor con banda, se sostienen perfectamente con una guitarra, un piano y percusión. Y ahí sí, lo hemos disfrutado…hasta que alguien ha bajado el telón sin dar oportunidad a cualquier bis. Incomprensible para quienes estábamos tarareando las canciones, justificable para el dueño de la sala, que a partir de las 23.30 gana más pasta cobrándole a los guiris los cubatas a 10 o 12 euros.
NOTA: Perdonen mi ánimo cabreado y quejoso, ¡PERO ES QUE ES UN FESTIVAL DE CANTAUTORES!
NOTA 2: El festival continúa mañana con Josh Rouse, Christina Rosenvinge, Victoria Williams & Simone White y Spoon River. Iremos.
NOTA 3: Como bien decía un afamado fotero, más vale no entrar en un festival de cantautores con una cuchilla en la mano, but I like it.
Firmado: Hurricane Carter