Entre lo sublime y lo ridículo

No ha habido lista de lo mejor del año 2008 que no incluyera el discazo de debú de The Wave Pictures. Los elogios han sido unánimes y, a la hora de buscar referencias con las que identificar su estilo, la lista de personalidades del pop de las que ha tirado la crítica ha sido sospechosamente exagerada. Sí es cierto que la voz de David Tattersall recuerda a la de Gordon Cano (de Violent Femmes), o que el desparpajo de sus letras trae a la memoria a las que Darren Hayman escribía en Hefner, pero es que la lista ha sido excesiva: Morrissey, The Modern Lovers, Jarvis Cocker, Jonathan Richman, Herman Düne (¿¿Herman Düne??)… La cantidad de palmaditas en el hombro ha sido tal que la primera vez que escuché el disco casi estaba deseando que no me gustara.

Hasta que me topé con esto:

Y sí, han escuchado bien, el estribillo dice lo siguiente:

Read my lips:
A sculpture is a sculpture
Marmalade is marmalade
And a sculpture of marmalade is a sculpture
But it isn’t marmalade

Cantar eso y que no suene ridículo sólo está al alcance de unos grandes.

Firmado: Ander de Brich

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Una respuesta a “Entre lo sublime y lo ridículo

  1. Pingback: La gramola del mes (II) « “It’s only rock and roll but I like it”

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